El Concepto de Ansiedad en el Psicoanálisis

En la tradición psicoanalítica, la ansiedad no se ve solo como un síntoma a ser eliminado, sino como una señal importante sobre nuestra estructura psíquica. Según Lacan, mencionado en la clase, “la ansiedad es la experiencia del afecto que no nos engaña” — una definición que destaca su autenticidad como respuesta emocional.

La ansiedad emerge de un cuadro de conflictos psíquicos internos, donde deseos, prohibiciones internas y mecanismos de defensa interactúan constantemente. Esos mecanismos de defensa, como la represión y la proyección, intentan preservar nuestra salud emocional, alertándonos para evitar un colapso ante las tensiones internas.

El psicoanálisis lacaniano comprende la ansiedad no como resultado de la ausencia de algo, sino de la presencia excesiva de un objeto que perturba el equilibrio psíquico. Como se destaca en investigaciones contemporáneas, “la ansiedad no surge de la ausencia de algo, sino de la presencia excesiva de un objeto que perturba el equilibrio psíquico” — lo que explica por qué muchas personas ansiosas se sienten sobrecargadas por una sensación indefinida de amenaza.


Memorias Preverbales y el Desamparo Primordial

Un aspecto fundamental para comprender las raíces de la ansiedad se encuentra en las llamadas “memorias preverbales de desamparo”. Son experiencias primitivas, anteriores a la adquisición del lenguaje, relacionadas con sensaciones de abandono, falta de mirada y desencuentro afectivo. Son memorias que no conseguimos verbalizar directamente, pero que dejan marcas profundas en nuestra estructura psíquica.

La falta de acogimiento emocional durante los primeros años de vida crea lo que el ponente llama “raíces del miedo”. Cuando en la infancia no encontramos ambientes suficientemente buenos para nuestro desarrollo emocional, no conseguimos simbolizar adecuadamente nuestros miedos primarios, lo que se manifestará posteriormente como ansiedad.

La búsqueda de ambientes “suficientemente buenos” — concepto originalmente propuesto por Winnicott — continúa a lo largo de la vida, a través de nuestras relaciones afectivas, amorosas y de amistad. Estas relaciones pueden tanto reparar como reforzar los patrones de ansiedad establecidos precozmente.


Representaciones Artísticas de la Ansiedad

Melancolía de Albrecht Dürer

La clase analiza la estampa “Melancolía” de Albrecht Dürer como una representación visual de una mente que no encuentra reposo. La obra muestra la ansiedad como un bloqueo creativo o un exceso de pensamiento, con la mirada de la figura principal perdida y desconectada.

En la estampa, diversos objetos alrededor de la figura central indican dominio técnico, pero el personaje no encuentra paz interior. Esta representación ilustra cómo la ansiedad puede manifestarse en el campo creativo: incluso poseyendo las herramientas necesarias para crear, el individuo se siente paralizado por conflictos internos.

El Grito de Edvard Munch

“El Grito”, de Edvard Munch, es otra obra analizada que materializa visualmente la experiencia de la ansiedad. La clase presenta un interesante debate entre críticos de arte sobre si la figura central de la obra está gritando o escuchando un grito.

Algunos críticos, como Roberto Rosenblum, ven a la figura como “escenificando su propio grito”, mientras que Heihold Heller interpreta el gesto de las manos en las orejas como un intento de aislarse de un “bramido cósmico” externo. Sue Prideaux, por su parte, sugiere que el cuadro representa el momento en que el artista oye el “clamor del paisaje” antes de emitir su propio grito.

La interpretación más aceptada actualmente, según la clase, es dialéctica: el personaje es simultáneamente sujeto que grita y antena que capta un malestar universal. Esta dualidad refleja perfectamente la naturaleza de la ansiedad, que puede surgir tanto de conflictos internos como de presiones externas.


Tipologías Contemporáneas de Ansiedad

La clase presenta diversas tipologías de ansiedad características de nuestro tiempo, demostrando cómo este afecto se manifiesta en respuesta a las condiciones específicas de la vida contemporánea:

  • Ansiedad de performance digital:
    Relacionada con la sobreexposición en ambientes online, donde un “superyó online” exige brillo permanente y el sujeto teme fallar ante una “mirada sin rostro”.
  • Ansiedad de notificación:
    Cada alerta sonora funciona como un objeto que convoca, pero nunca satisface plenamente, llevando a la compulsión de revisar el celular constantemente.
  • Ansiedad climática:
    Se manifiesta en jóvenes que tienen pesadillas apocalípticas, señalando impotencia frente a las amenazas ambientales.
  • Ansiedad de cancelación:
    El miedo a la exclusión digital activa fantasmas primarios de abandono, transformando al público anónimo de internet en un gran Otro punitivo.
  • Ansiedad de productividad:
    El imperativo de “entregar siempre más” establece un superyó voraz e insaciable.
  • Ansiedad posaislamiento:
    Tras períodos de confinamiento, como en la pandemia, el retorno a la convivencia social se vive como una invasión del cuerpo por la mirada del otro.
  • Ansiedad de imagen corporal:
    La discrepancia entre el espejo real y el avatar digital retocado produce una angustia narcisista.
  • Ansiedad financiera:
    En economías basadas en trabajos temporales, la renta fluctuante coloca al sujeto en suspensión permanente, reactivando angustias primarias de desamparo.
  • Ansiedad migratoria:
    Experiencias de no pertenencia y no identidad en contextos de migración, generando una angustia difusa.
  • Ansiedad de vigilancia algorítmica:
    La mirada omnipresente de las tecnologías de vigilancia actualiza el superyó, manteniendo al sujeto en estado constante de alerta.

Estas tipologías demuestran cómo la ansiedad, aunque sea una experiencia universal, se manifiesta de formas específicas de acuerdo con el contexto histórico y social.


La Ansiedad como Guía

Un aspecto interesante abordado en la clase es la concepción de la ansiedad no solo como prisión, sino como guía. La ansiedad nos señala “conflictos sin nombre” — tensiones internas que aún no conseguimos nombrar o comprender. En este sentido, puede ser vista como una llave para salir de la propia prisión que ella misma nos ofrece.

El trabajo terapéutico con la ansiedad implica dar nombre a esos conflictos por medio del ejercicio del lenguaje. Al verbalizar y simbolizar nuestras experiencias de desamparo, podemos integrarlas en nuestra narrativa personal, disminuyendo su poder de paralizarnos.

En la perspectiva lacaniana, la ansiedad es descrita como “un vacío que sostiene nuestro deseo” — un espacio abierto que, paradójicamente, es tanto fuente de angustia como posibilidad de movimiento y transformación.


Análisis Cultural: La Película Cisne Negro

La clase utiliza la película “Cisne Negro” (Black Swan) como ilustración de los deseos ajenos no elaborados que desequilibran nuestra “frecuencia de positividad”. La obra cinematográfica retrata a Nina, una bailarina que busca la perfección y termina desarrollando graves síntomas psicológicos en su preparación para interpretar tanto al Cisne Blanco como al Cisne Negro en “El Lago de los Cisnes”.

La película representa un caso extremo de cómo la ansiedad puede manifestarse cuando somos sofocados por exigencias externas e internas. Nina es fruto de deseos ajenos no elaborados, particularmente los de su madre controladora. La sobrecarga del yo transforma el afecto en síntoma, y el cuerpo se vuelve escenario del conflicto entre perfección y fracaso.

Sin simbolización suficiente, el deseo se convierte en angustia paralizante. El elogio se vuelve amenaza, y el miedo implosiona en delirio. La película demuestra que la ansiedad pide elaboración, no represión — encarar la sombra interna es el primer paso hacia la libertad psíquica.


Otra Perspectiva: Everything Everywhere All at Once

Complementando el análisis de “Cisne Negro”, la clase menciona brevemente la película “Everything Everywhere All at Once”, que también aborda temas relacionados con la ansiedad contemporánea. Este filme trabaja la sobrecarga sensorial y la fragmentación de la identidad en un mundo hiperconectado.

La protagonista se ve sofocada por infinitas versiones de sí misma, simbolizando el colapso de la estabilidad emocional. La ansiedad emerge como resultado de la presión de elegir entre múltiples posibilidades de vida. La estética caótica de la película refleja el torbellino psíquico de la experiencia moderna, mientras que su humor absurdo contrasta con temas profundos sobre el sentido de la existencia.

Este filme presenta una perspectiva valiosa sobre cómo la ansiedad contemporánea está ligada a la fragmentación de la experiencia y a la sobrecarga de estímulos y posibilidades.


Conclusión

Las raíces de la ansiedad son profundas y complejas, entrelazándose con nuestras experiencias más primitivas de desamparo y con los conflictos psíquicos que estructuran nuestra subjetividad. Comprender la ansiedad como un afecto que no engaña nos permite encararla no solo como un síntoma a ser eliminado, sino como una guía hacia aspectos importantes de nuestra vida psíquica que reclaman elaboración.

El trabajo con la ansiedad implica dar voz a aquello que quedó sin voz, nombrar lo que permaneció innombrable e integrar fragmentos dispersos de nuestra experiencia. Este proceso de simbolización y elaboración permite transformar la ansiedad de prisión en guía, de síntoma en insight, abriendo caminos para una mayor libertad psíquica e integración del yo.

Las diversas manifestaciones de la ansiedad en nuestro tiempo — desde la ansiedad digital hasta la climática — demuestran cómo este afecto se reconfigura de acuerdo con el contexto histórico y social, mientras mantiene su función básica de señalar conflictos psíquicos importantes. Reconocer y comprender estas manifestaciones es un paso fundamental para manejarlas de forma constructiva, tanto individual como colectivamente.


Referencias

  • Lacan, J. Seminario sobre la angustia, citado en la clase.
  • Freud, S. Obras sobre el principio del placer y el principio de realidad.
  • Representaciones artísticas: Melancolía de Albrecht Dürer y El Grito de Edvard Munch.
  • Películas analizadas: Cisne Negro y Everything Everywhere All at Once.

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